Las nuevas políticas de Whatsapp, ¿qué hacemos?

Las Nuevas Políticas de Whatsapp

En los últimos días no me han parado de llegar mensajes por todos lados sobre las nuevas políticas de Whatsapp: videos, memes, cadenas con supuestas intenciones ocultas detrás de esto, personas que se salieron de la plataforma y migraron a Telegram para ser uno más de esos 25 millones de seres humanos que engrosaron las filas de aquel mensajero.

Me parece fundamental atender el tema de privacidad y defender por parte de los usuarios lo que nos corresponde: nuestra intimidad, derecho básico de cualquier ser humano. Pero antes de quemar en leña verde a nadie, me gustaría reflexionar sobre algunas ideas y decirte que este artículo no es sobre lo que cambió en el uso de Whatsapp, sino sobre lo que sí está en nuestro poder administrar y no sólo para Whatsapp sino para cualquier plataforma.

Los límites de nuestra privacidad los establecemos nosotros, no las plataformas.

Todas las plataformas que usamos, no sólo Whatsapp, tienen políticas de privacidad y términos y condiciones de uso. En ellos, expresan con detalle puntos, como, por ejemplo:

  • Servicio que prestan.
  • Información que recopilan, si accedes al uso de la plataforma.
  • Datos y contenidos que no compartirás.
  • Información que comparten con terceros y con qué fines.
  • Edad recomendada de uso (sobre todo cuando se trata de redes sociales).
  • Cómo reportar usuarios.
  • Cómo reportar contenidos.

El problema es que los usuarios no leemos y usamos las aplicaciones porque están de moda. Ponemos palomita en el checkbox sin la más mínima consciencia sobre lo que estamos accediendo. Así es como se nos pasa la vida por Internet engrosando nuestra huella digital, e incluso la de nuestros hijos, sin saber las consecuencias; pero, ojo, esa ignorancia no es una venda en los ojos que nos pone una fuerza maligna detrás de Facebook, Whatsapp, YouTube o Google; la ignorancia es desinformación provocada por nosotros mismos porque nos da flojera leer.

Entonces, cuando una plataforma como Whatsapp anuncia nuevas políticas, en vez de irnos a la fuente de origen y leer todo el documento, abrimos los oídos y los ojos a toda la información resumida e interpretada. Esos contenidos generalmente tienen algún sesgo (así es como se propagan las fake news) y nos parecen confiables solamente porque los compartió alguien que conocemos. Claro que no todos son falsos, pero tenemos que corroborar la fuente principal para asegurarnos que no estamos consumiendo información engañosa.

Puedes configurar la privacidad y los permisos de las aplicaciones y servicios que usas

Se pueden establecer filtros y permisos en todas las aplicaciones, redes sociales y plataformas. Primero, desde la configuración de la misma aplicación (generalmente está en el menú); y segundo, en la configuración de tu teléfono o computadora. Puedes permitir o restringir el uso de la cámara, de la ubicación, del micrófono, acceso a contactos, limitar contenidos, entre otras cosas.

Los controles parentales nos podrían remitir a solo limitar a los hijos pero también son de gran ayuda para establecer marcos de uso saludables para todos los integrantes de la familia, incluidos los papás.

Recomendaciones mínimas de seguridad para el uso de Internet

Existen también mejores prácticas para velar por nuestra seguridad y están relacionadas con los hábitos de uso que tenemos en la generación y consumo de contenidos: por ejemplo, el tipo de información personal que compartimos, con quiénes la compartimos; o las contraseñas que usamos (si son o no seguras), mantener actualizados los antivirus, a quiénes aceptamos como amigos en las redes sociales, etc.

Por último, es importante recordar que siempre está la opción de no usar las redes sociales ni los mensajeros. Vivimos en la era más conectada y con más información disponible para saber en qué nos metemos y en qué condiciones. El mejor criterio para determinar si usamos o no una plataforma, es pensar si tiene algún propósito de uso positivo más allá del consumo de contenido, como por ejemplo: conectar con personas que hace tiempo no vemos, crear contenidos positivos y útiles para los demás, informarse, adquirir alguna nueva habilidad o conocimiento y, claro, entretenerse.

Aquí te dejo los términos y condiciones de Whatsapp, para que los leas con calma y juzgues por ti mismo si vale la pena o no que sigas con el servicio.

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