La huella digital de los niños en Internet

Huella Digital

Sabemos que como papás nos emociona compartir contenido de nuestros hijos en las redes sociales. Pero, ¿te has puesto a pensar el impacto que tiene en su huella digital?

Cada persona es única en el mundo. Desde el momento en el que nacemos nos registran utilizando nuestras huellas de manos y pies ya que es algo único e irrepetible. En Internet, es el mismo caso. La huella digital es un “registro de todo lo que un individuo realiza en línea, incluidos los contenidos que publica en Internet”. En la red, la información puede migrar, perdurar y resurgir años después.

Nosotros como papás somos los responsables si desde el día uno de la existencia de nuestros hijos compartimos una publicación de ellos en facebook o instagram para darles la bienvenida a este mundo. Pero, ¿te has puesto a pensar el impacto que tendrá en su huella digital? ¿Cuando sean mayores de edad nos reclamarán por haber subido fotos de ellos tomando un baño o llorando?

81% de los niños de todo el mundo tienen algún tipo de presencia en línea antes de los 21 años

Un estudio realizado en 2010 por AVG, una firma de seguridad en Internet, determinó que el 81% de los niños de todo el mundo tienen algún tipo de presencia en línea antes de cumplir 21 años de edad. Para algunos, esta huella digital comienza incluso antes de nacer, cuando los papás ansiosos comparten las imágenes de los ultrasonidos prenatales; para otros, llega más tarde con fotografías que capturan los “primeros pasos” del niño pequeño, o incluso con perfiles completos que documentan los aspectos más adorables de sus jóvenes vidas en las distintas redes sociales.

Es importante cuidar el tipo de contenido que subes. No sólo por su seguridad si no también por lo que se queda registrado de por vida.  Es necesario cuidar la reputación digital de cada uno y evitar riesgos como el robo de identidad si damos demasiada información, o que utilicen nuestras fotos para fines publicitarios, entre otros.

El buen uso de Internet es clave para cuidar la huella digital

Aunque hay casos que son los propios padres los que utilizan las imágenes de sus hijos para vender productos, lo que supone una instrumentalización de los menores. Los niños y niñas son sujetos de derechos y tenemos una responsabilidad con la educación que les ofrecemos. Es clave que el buen uso de internet pase por un marco de instrucciones protectoras de la imagen y de la identidad física y psicológica.

La socialización de la infancia no puede ni debe canalizarse únicamente por el medio del ciberespacio. Este nuevo medio físico, psicológico y relacional, nos conduce a nuevas formas de comunicarnos que, sin control, derivan en problemas muy serios como trastornos ansioso-depresivos, trastornos del déficit de atención, trastornos del sueño, llegando a los trastornos del manejo de impulsos y adicciones como el ‘gambling’ (apuestas online), oniomanía (compra compulsiva) o cibersexo.

Comparte contenido con precaución

Si decides compartir fotografías o videos de tus hijos en línea, no te olvides de la seguridad. Configura las opciones de privacidad “solo para amigos” o, si la plataforma te lo permite, especifica qué público concreto quieres que pueda ver ese álbum. Sin las configuraciones de privacidad, tus fotos familiares podrían terminar en las pantallas de perfectos desconocidos.

Es indiscutible que las niñas, niños y adolescentes de hoy día son nativos digitales y que ya no conciben el mundo sin internet. Por eso, creemos que es esencial proteger y educarlos en el uso de internet, así como dar herramientas de prevención que favorezcan el control del uso de las nuevas tecnologías. Entre ellas está detenerse y pensar antes de compartir información personal, revisar minuciosamente los términos y condiciones para saber cuáles son los datos que recopilan las diferentes redes sociales y sitios web.

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