El infinito loop de videoconferencias

Videoconferencias

Aún cuando llevo años trabajando de forma remota, por videoconferencias, el haber pasado todas nuestras relaciones a este formato tiene un costo grande.

“Yes, its one of the basic truths of the universe,….Things don’t disappear. 
They just change, and change and change again.”
Jim Henson

Cada semana tenemos un live en The Parents Network y cada vez que terminamos me quedo con esta imagen, acompañada evidentemente de su icónica canción, en la mente.

Aún cuando llevo años trabajando de forma remota, por videoconferencia como si estuvieras metido en un cuaderno de cuadrícula grande de forma francesa, el haber pasado todas nuestras relaciones a este formato tiene un costo grande. En palabras de mi hija de 4 años cuando le pedí que entrara a otra llamada con sus abuelos “Mamá ya te dije que odio las videoconferencias”, ese día ella hablaba por un odio más allá del personal, hablaba por todos. 

Compartimentalizar nuestras relaciones, vidas, interacciones, emociones y desarrollo en cajitas virtuales se ha vuelto un reto diario al cual tenemos que responder con inteligencia para manejar esta fantástica herramienta tecnológica que nos ha ayudado a mantener de cierta forma nuestras relaciones, trabajo y espacios de aprendizaje. 

Espacios de contacto físico intencionales

Las ventanitas de videoconferencia no substituyen la gran necesidad que tenemos de interacciones reales, entre más chicos más necesarias para el sano desarrollo neurológico y emocional de los niños. Necesitamos sentarnos juntos, jugar un juego de mesa, escribir o dibujar un proyecto, abrazarnos, ver por la ventana y cada vez que se pueda caminar con cubrebocas y  sana distancia así sea un par de metros fuera de nuestra casa. 

Conversar

Todos extrañamos a nuestros amigos, grandes y chicos. Extrañamos a esa persona con la que pasas horas estimulantes hablando de todo y nada. Hoy somos los que estamos y hay que retomar el arte de la conversación. Lo que antes era una comida diaria para intercambiar un “¿Cómo te fue?” Bien” ¿Qué hiciste?” “Nada”, hoy necesita una estructura planeada para fomentar un diálogo y un aprendizaje en tercera dimensión y  no en el espacio bidimensional de la cajita de videoconferencia.

Aprovechar nuestra diversidad

La vida nos tiende a separar por edades, intereses, nos homologa. En casa estamos viviendo una heterogeneidad fantástica que puede tener grandes beneficios para todos. Soltemos la relación adulto niño como una relación de polos, hay mucho que podemos aprender y hay mucho más que los niños pueden hacer si creemos en ellos. Dejémonos sorprender. 

Muchos de los beneficios de esta nueva oportunidad de tener más cosas a nuestro alcance a través de clases, cursos  y trabajo por videoconferencia quedarán para el futuro. El aprendizaje que han tenido los niños con las videoconferencias será indiscutiblemente una herramienta que los volverá más independientes y con más recursos para entender que para comunicarse con alguien más no solamente dependen de sus papás o de la escuela. 

Aprendizaje social

Parte del aprendizaje que yo experimenté fue el social, que muchos hemos echado de menos y que en ocasiones dejamos casi exclusivamente en manos de las escuelas. Vi a mi hija de 8 tener llamada semanal vía Whatsapp con sus amigas para no perder “el chisme” y además jugar videojuegos con 3 amigos cada uno por una herramienta distinta de videoconferencia y  en dos dispositivos distintos al mismo tiempo.

El adolescente no perdió el vínculo con sus amigos ni un sólo día, creo que incluso los vió y platicó más con ellos que cuando iban a la escuela, a través de una plataforma multicanal donde hacían cine o iban rolando el puesto de DJ cada día compartiendo la música que le gustara al responsable en turno. Veo al mayor entrar a la universidad y tener trabajos en equipo hasta altas horas de la madrugada sin tener que salir de su cuarto o agarrar el coche… cosa que mi colitis nerviosa agradece profundamente. 

No es perfecto, pero hemos podido mantener vínculos y conocimientos gracias a esta cuadrícula viva. Aprender a sacarle todo el jugo y el beneficio que nos puede dejar a futuro es donde radica nuestra inteligencia y sobre todo nuestra capacidad para soltar y decidir que hoy es lo que hay y que yo decido hacer con ella lo que yo quiero y no solamente lo que toca hasta que “desaparezca”. 

Lo más probable es que todo cambie y se reacomode para tener interacciones físicas que tanto extrañamos, pero sin olvidar que la constante es el cambio y el éxito de quienes aún con miedo se le enfrentan y lo utilizan a su favor.

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